Veníamos de la fiesta de la proteína, la rave del solomillón, el bucaque del cerdo (se que no se escribe así traviesín pero debo esquivar el puritanismo instagramero), de atar los perros con longanizas… y no es que tuviéramos mucha hambre.
El caso es que saltarse una comida es tan malo como olvidarse del cumple de la pareja, así que mientras yo conducía (o manejaba) el Porsche Cañonero familiar con gran tacto y habilidad, Doña Turieta tiró de móvil para buscar algo por Valladolid con dos premisas: Céntrico y de carta exótico-variada.
Este garito cercano a la Plaza Mayor apareció y fue bendecido por los allí congregados en el habitáculo.
Mesas altas abajo, una esquina con alguna mesa baja más y comedor arriba.
Andaban algo liados en cocina y eso que no había mucho comensal aún. Mucho cacao con las comandas, les advertí que se dejaron de apuntar cosas al ver la cuenta…. ¿teléfono roto?
La carta es un festín de babel en toda regla
MINIHAMBURGUESA MEXICANA 5.90€/u
Pan algo mejorable pero el resto bien y las patatas como en casa
TACOS DE COCHINITA PIBIL 7,50 €
TACOS DE POLLO AL MISO 7,50 €
2 unidades de cada y bastante ricos
QUESADILLA PICOSA 12.50€
con chorizo, jalapeños y salsa de tomatillo verde para mojar. Bomba calórica y directo a golpearte las hemorroides del mañana
GYOZAS DE CARRILLERA 17.50€
A ver, seis gyozas casi 18€… de primeras te digo que se han flipado pelín con el precio. Ahora bien, las pruebas y dices ¿Dónde has estado toda mi vida cariño? Son grandes, jugosas, sabrosas, un puro vicio si las mojas en el caldo de consomé. Ve, tómate eso con una copa de vino y te piras tan contento.
TALLARINES DE ARROZ 15.50€
con verduras y salsa miso, aunque me sabían a un curry y… si, picaban. Ración enorme, calidad correcta
¿Postre? no gracias, ya estamos reventing
Cerveza 3.20€, blanco José Pariente 3.20€ y agua 1L 3.50€