B de Burger

Esta gente tiene un garito en Badajoz y otro en Zaragoza. Y no me digáis que, de primeras, la combinación suena un poco random. Es un “Tú a Boston y yo a California” de la restauración española. Algún día alguien me explicará el nacimiento empresarial que une ambas ciudades. Yo escucho.

Nuevamente, todo empieza echando una cerveza tranquilamente – porque muchas malas y buenas decisiones empiezan exactamente así – cuando Doña Turieta suelta que le apetece una hamburguesa.

Culo Fino escucha “hamburguesa”, lanza bomba de humo y desaparece entre la multitud. Está empeñado en cenar sanito porque lleva unos días siguiendo la dieta del Barrilete Cósmico y se le va empezando a notar. Y con el colesterol poca broma, como diría Vicente Del Bosque

No pasa nada. Cambio de estrategia, lanzo cebo a Tiquismiquis y entra por el aro en menos de tres minutos.

Buena gestión.

La fruta deberá esperar.

El garito es modernete: grafitis, estética urbana, desenfado, madera, metal y ese rollo que hemos decidido colectivamente que debe tener cualquier sitio que sirva carne entre dos panes. Un poco @foodverzo si has estado para que tengas una referencia

Pides en barra, te llevas la bebida a la mesa y posteriormente te acercan la comida. Sistema sencillo y sin necesidad de hacer un master en Cambridge.

Las burgers andan entre 12 y 15 €, dependiendo de si quieres una o dos carnes o tipo, e incluyen patatas fritas. También puedes cambiarlas por boniato pagando suplemento, aunque ese día no había. El boniato de Schrödinger.

Tienen además opción sin gluten y alternativas para nuestros amigos los veggies, porque aquí todo el mundo es bienvenido. Ah, y buena cerveza de tirador, si señor.

Lo importante ¿Y las hamburguesas?

Pues bien smasheadas, con su costrita, carne sabrosa, lo que toca. En general, muy OK.

El punto flojo fue el pan.

Parecía un buen pan. Tenía maneras de buen pan. Probablemente había sido un buen pan. Pero aquel día no estaba precisamente viviendo su mejor momento de frescura.

Agosto, Zaragoza, media ciudad cerrada y rotaciones más lentas que una sobremesa con Paquirrín y una botella de whisky. Quiero pensar que vino por ahí el asunto.

En cualquier caso, hamburguesas disfrutonas, precio dentro de lo que se estila actualmente y sitio al que no tendría problema en volver para probar alguna otra combinación o entrante.

Y ahora lanzo una pregunta al aire (o más), a ver qué opináis:

 

¿Ha bajado ya el suflé de las hamburgueserías?

 

¿Porque durante unos años parecía que cada local que cerraba se reconvertía automáticamente en burgers (especialmente smash burger)?: carne, cheddar, bacon, salsa secreta y nombre escrito en tipografía de grafiti.

 

¿Estamos empezando a saturarnos?

 

¿Mola más una carne con costra o una poco hecha madurada?

 

¿Será la burger que te cascabas en el Hamburgos o el @sajoniahamburgueseria la nueva modernidad?

 

El mundo de las burgers es infinito…

Mola

16/08/2026

¿Qué se te apetece pués?

Y tú... ¿qué opinas?

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