En muchos sitios tienes opciones sin gluten, pero toda una carta gluten free, variada y que esté realmente bueno ya es más difícil. Sumemos a eso cocina italiana, que lleva harinas a cascoporro… y ya con la guinda de precio contenido (hablamos de sin gluten…) es tan raro de ver como a Zelenski en la fiesta de cumple de Trump bailando la lambada con Ivana.
Pues esta gente es obrador de su propia pasta y panes, los cocina con cariño con ingredientes italianos de primera y los ofrece en un garito que se debe petar día si y día también.
TAPA CARPACCIO 5€
BIGNÉ DE PORCHETTA 5€
Porchetta asada, mascarpone y tomatitos confitados
ENSALADA DE BURRATA 12€
la de verdad.. eso dicen. Escasa la ración pero deliciosa
FOCACCIA MORTADELA 12€
Pesto albahaca, burrata, provolone y pistachos. Estaba muy muy rica, pero de nuevo algo justita
TRAPANESE 10.50€
Bucarini corti, crema de berenjena y albahaca, guanciale, tomatitos caramelizados y grana padano. Suaves y diferentes. Las pastas tienen una ración más acorde a precio
CARBONARA 10.90€
Nata?? Noooo hombre no. una crema de huevo bien untuosa con sabor a guanciale
ROMANA 10.50€
Fettuccine con albóndigas , salsa de tomate y crema de burrata
PANACOTTA 4€
Muy diferente a las que he probado por ahí, con más cuerpo. Me gustó mucho
TIRAMISÚ 5.50€
Bastante bien
Pediros algún spritz o combinados de coctelería, merece la pena. DE MORRETI a base de limoncello por ejemplo
Quitando que hay algo de ruido la experiencia no-glutinosa siendo no-celiaco la disfruté. Imagino que para un celiaco venir aquí a comer es como llevar al lamentablemente desaparecido Enrique San Francisco a una cata en la fábrica de Mahou