En una zona tranquila de Santander, a medio camino entre lo urbano y lo rural está Corbán, pedanía de Santander y, desde 1983 hay allí un sitio que no ha venido a reinventar nada: parrilla, cuchara y a tirar millas. Dame una cuchara y moveré el mundo.
Íbamos tocados. La noche anterior había pasado factura y el cuerpo pedía proteína y caldo como Sandra Barneda llamaba a Montoya por la playa. Mis acompañantes querían carne; yo llevaba un antojo serio de sopa de pescado. Caldo hasta en Agosto. El local cumplía con todo, incluida una amplísima bodega que merecía un mejor estado físico por nuestra parte. Otra vez será.
El garito denota solera pero está remozado. Brasa vista. La carta es muy old school y, en serio, se agradece. Con tanto tartar, bao y demás six seven actual cuesta encontrar ya sitios así de los de dejarte la perola en la mesa para que te sirvas con gustera. Volveremos por moda o necesidad a esta cocina y algún flipado la cobrará a precio de oro como un halo de modernidad… al tiempo
SOPA DE PESCADO 14€
Buen fondo y bien cargada de almejas y trozos de pescado. Las dos raciones daban para 5 platos, una gozada
ALUBIAS CON CHORIZO 12€
Si, eres Carlos Alcántara y vienes de jugar en la calle, entras en tu casa de San Genaro y tu abuela Herminia te ha cocinado esto. Luego tu hermana se calzará al cura, pero eso ya es otra historia. Carne de siesta.
CHULETILLAS DE CORDERO 20€
Parrilla y a la mesa
CHULETÓN 50€
Cortado con hacha desde el chuletero en nuestra presencia… si, hacha. Presentado a los comensales y a las ascuas. Buen tamaño si señor. Carne no madurada, apta para todos los públicos. En mesa con algo de brasa en parrilla para mantener aunque tb sobrecocinar peligrosamente si te dormías en los laureles… bien bien
Acompañamiento de unas ricas patatas.
¿Postre? Imposible. Aquello fue prácticamente nuestro desayuno.
Muy recomendable si no eres un pijo snob redomado de gran ciudad y aún sabes apreciar el sabor y el sentido común de otra generación.
Copa cerveza 3.50€
Agua grande 2.50€
Pan 1.40€/p
Parking propio en la puerta