Estaba yo vagando por la capital del Turia de compras navideñas con la mirada perdida y el estómago haciendo beatbox como Grison. Tenía antojo, pero no uno normal, no. Yo padezco una dolencia seria, reconocida por la OMS (Organización Mundial del Sebo): el Síndrome del Embarazado Paquidérmico.
Mi cuerpo, a ratos, exige combustible concreto, a modo de antojo. Si no se le suministra, me convierto en una mezcla entre Umbral y el Grinch en ayunas.
Activo radar zonal de amplio espectro, barrido 360º, pitidos, interferencias… y tras varios intentos fallidos logro sitio en este italiano, del cual hay algún otro por la ciudad.
El sitio es grandecito, menos mal que íbamos pronto, que había mucho gaznate que llenar. Cada día prefiero ir a comer antes para evitar la hora punta.
La carta era más extensa que la lista de muertes de Rambo: pasta, pizza, si, pero también entrantes a cascoporro, piadinas y paninis….
Pedido racimo y al lio
TABLA ANTIPASTI E FROMAGGI 16.50€
Bien, cumplida
BRUSCHETTA DI BUFFALO 9€
Dos tostaditas con tomate, queso y pesto
DUE FORMAGGI AL FORNO 13.50€
Dos tipos de queso al horno para mojar en pan o en la FOCACIA (6€) que habíamos pedido junto con la tabla
PARMIGIANA DI MELANZANE 10€
Bastante rica
SPAGUETTI DI MARE 13.50€
Se les pasó el punto de sal, bastante, a lo Salt Bae
SPAGUETTI CARBONARA 12€
Francamente buena. Ración saciante
RIGATONI AL FORNO 11.50€
Bien de queso y rica salsa de tomate
LASAGNA RAGÚ 12€
LASAGNA DE VERDURAS 11.50€
TARTA DE QUESO 6€
TIRAMISÚ 6€
La guinda de la comida
Tinto Ramón Bilbao a 23€ para acompañar y saliendo rodando cuesta abajo. A full de hidratos nanos… la dieta ya si eso… mañana.