Donde ahora campa a sus anchas @canibal.royal, hubo un tiempo en el que se cocinaban cosas bastante majas. El sitio se llamaba Entre Libros y Pucheros.
El caso es que decidieron cerrar aquella etapa y montar un garito más pequeño, más manejable y seguramente con menos dolores de cabeza. La filosofía, eso sí, sigue siendo parecida: cocina de producto reconocible sin fuegos artificiales ni necesidad de reinventar la rueda o la fregona.
Elegimos el menú de 28.50€ que incluía 3 entrantes al centro de la lista que tienen y luego un principal individual.
BRANDADA BACALAO
Cremosa acompañada de piquillos caramelizados y almendra laminada tostada. Para transportar el asunto de la fuente a la boca, unas tostas finísimas de harina negra cuyo origen exacto se me ha escapado de la memoria
CHAMPIÑONES AL GRATÉN
Estos llegaron de regalo. No sé si por los viejos tiempos, por cuadrar el número de entrantes con los comensales… bienvenidos fueron. Tiernos y con una viciosa salsa de tomate y albahaca
PUERROS
confitaditos con su romescu y avellanas. Sencillo y redondo.
FALSO GUACAMOLE
con daditos de salmón y, para acompañar, unos papadums. Para quien no esté familiarizado con el invento, son esas obleas finísimas, infladas y tremendamente crujientes que suelen aparecer como aperitivo en los restaurantes indios
Vamos con los individuales
WELLINGTON
Aquí tienen cierta querencia por envolver cosas ricas en fino hojaldre.
POLLO. Manzana, ciruela pasa y pistacho
VERDURAS. Berenejena, queso de cabra y cebolla caramelizada
TIMBAL CORDERO PROVENZAL
Pero cuando quise darme cuenta el plato ya estaba vacío y había emprendido el camino de vuelta a cocina. Debió gustar
JAMONCITO DE PATO
Salsa de cítricos y albaricoque. El pato estaba sabroso y la salsa le sentaba estupendamente, eso sí, la ración se quedaba un pelín justita.
Dulce final…
ESPUMA CAPUCHINO
TORRIJA
SEMIFRIO DE LIMA
Muy buenos todos ellos