Ese día el tiempo en Pontevedra estaba mas loco y variable que el estado de ánimo de Britney Spears. El comer en el exterior era tan peligroso como jugar a la tortilla rusa con Karlos Arguiñano, o darle una pistola cargada a un mono con síndrome de Tourette…. mejor démonos prisa que aún es pronto […]